El rito milenario de la Tinta de Toro y el sudor de la herencia
Vendimia proviene del latín vindemia, vocablo formado por vihum (vino) y demere (cortar).
En datos macroeconomicos España es el tercer país productor de vino del mundo con mas de 4000 bodegas repartidas por todo el país y cuya superficie de viñedo plantado abarca casi un 2% de la superficie total de España.
En la región de Toro, provincia de Zamora, ya en época romana existían viñas. La historia de estas viñas, llamadas viñas viejas y de su uva, la tinta de Toro, es casi milenaria. Fue el primer vino llevado a América por los españoles y se bebia en las cortes de Flandes durante la Edad Media. En la actualidad la denominación de origen de Toro existen mas de 60 bodegas.
Pero detrás de esos datos hay miles de familias, productores, vendimiadores, vendedores, etc…
Esta es la historia de una de esas familias, que año tras año cuidan, podan y finalmente recolectan de manera manual la uva, con independencia de las condiciones climatologías, con frío y calor, con lluvia y viento…
La vendimia —del latín vindemia: cortar el vino— es un rito milenario que en la región de Toro (Zamora) se remonta a la época romana. Estas tierras custodian la ‘Tinta de Toro’, una uva cuya historia viajó en las naves hacia América y regó las cortes de Flandes en la Edad Media. Hoy, más allá de las 60 bodegas de la Denominación de Origen y de que el viñedo ocupe el 2% del territorio nacional, existe una realidad invisible en las cifras macroeconómicas.
Detrás de los datos están las manos.
Este proyecto documenta la historia de una de esas familias que, año tras año, mantiene vivo el ciclo. Es un homenaje al trabajo manual frente a la dureza de la intemperie: el cuidado, la poda y la recolección bajo el viento, la lluvia, el frío y el sol. La Viña no es solo un registro de producción vinícola; es el retrato del sudor, la herencia y la resistencia de quienes cuidan la tierra con independencia de las condiciones climatológicas, asegurando que la historia milenaria de Toro siga escribiéndose en cada racimo.